sábado, 28 de febrero de 2026

Barrowed Times:La Chapita


Tuve un sueño, relacionado con un recuerdo.David y yo arrojabamos una chapita, que tenía un número, a la pileta, a la parte mas profunda.El juego consistía en bucear y traerla a la superficie.Estoy seguro que eso ocurrió en febrero de 1988, en el Ateneo de mi colegio.David era un compañero del colegio y de futbol.Ese verano el también iba a la pileta.
Myers nos dió vacaciones.Diego se fue a Mar del Plata y yo me quedé con mi familia en Haedo City.
No recuerdo mucho de esa época.Jugaba mucho al futbol y me gustaba una chica, una tal Florencia.Creo que fue mi primera novia.Me olvide porque nos peleamos, seguramente cosas de chicos.
Me pregunté si fue un sueño o un recuerdo encubierto.No recuerdo por que tiraba una chapita al agua.Pense que quizás la chapita era para retirar los bolsos, pues en en el sueño tenía el número doce.Doce era la edad que tenía en 1988, era simbólico? No recuerdo que dejáramos los bolsos.No se que hacíamos con ellos, los dejabamos tirado e íbamos a la pileta.
Decidi investigar.Me presente en el almacen de Jero, mi amigo de séptimo grado.No lo veía desde 1990.No me reconoció cuando me vio.Penso que era un chorro.Se sorprendió con la pregunta de la chapita.Dijo que no nos daban ninguna chapita y que los bolsos los dejabamos en las mesas del quincho.Me aconsejo que le pregunté al Gallego, otro compañero de la primaria.Me paso el teléfono.
Nos juntamos en la Recoleta de Haedo.A pesar de tener más de cincuenta años, conservaba los rasgos de cuando era niño y era mi amigo.Lo bien que jugaba al futbol y el carisma como líder que tenía.Todos queríamos ser amigo de Juan Carlos, ese era su nombre.Le pregunté si recordaba la chapita.Lo nego.Me dijo que sufrió un golpe en la cabeza y se le fueron muchos recuerdos.Pero lo que si recordaba, y me extraño, de una chica que me había dejado, que se iba a vivir a San Clemente del Tuyu.
- Parecias una mariquita!Llorabas por esa chica!Hasta dejaste de venir a jugar a la pelota!
Se refería a Florencia, mi noviecita.No recuerdo nada de lo que me dijo el Gallego.Un día dejamos de vernos y a otra cosa.No recuerdo haber sufrido por ella.Tenia doce años, las cosas no son tan fatidicas a esa edad, y menos el amor, que era un juego mas.
Intente rastrear a Florencia Hable con una ex vecina que fue amiga y tenía el teléfono.La  llame.Fue muy calida, me recordaba con cariño.Le pregunté si le había hablado en 1988 de una chapita.Penso que la estaba cargando.Me dijo algo, antes de cortar, que me dejó atónito.
- Lastima que no me diste bola cuando volví de la costa! 
Una lluvia de recuerdo sepultados salieron.Ella me llamo una vez, fue en 1992.Mi papá había muerto y no le atendía el teléfono a nadie.Estaba depresivo.No comía, no estudiaba, no quería seguir viviendo.Tenia dieciséis años.
El Ateneo, en la actualidad, está abandonado.Solo está en funcionamiento la cancha de futbol, que la usan los Curas para jugar un picadito los domingos por la tarde.La pileta es una suerte de pantano, esta llena de agua podrida y cubierta de yuyos salvajes.Todo esto lo descubrí una noche en la que ingrese por el techo de una casa vecina deshabitada.
Con dificultad llegué a la pileta.Intente recrear el recuerdo.Mire el fondo y vi que algo brillaba, había luna llena.Seria el fantasma de la chapita?Tome impulso y me tire de clavado al agua.
Febrero de 1988.Sali a la superficie.Todo había cambiado.Una canción de Madonna, "Live to tell" sonaba a todo volumen.Mire alrededor de la pileta, estaba llena de chicos que salían y volvian a tirarse al agua.Habia un bañero, que lo conocía de alguna parte.Mire hacia la derecha y se me helo la sangre.Me ví a mi mismo, era un niño, junto a David jugando al juego de la chapita.No era un sueño, era real.Habia regresado a 1988.
Pero había una particularidad, no podía ser visto por las personas de esa época.Era como un fantasma.Me acerque donde jugaban mi yo niño y David.Los observe y me sorprendi.Crei que estaban jugando con la chapita.En su lugar, arrojaban una piedra al fondo y se turnaban para ir a recogerla."Y la chapita?Dónde está la chapita?!", les grite.Sabia que no podían escucharme.
Pense que así ocurrieron los hechos.Que la chapita solo existo en mi imaginación.Mi mente la sustituyo por la piedra.Habia desformado y reconstruido ese recuerdo.Pero luego sucedió una escena bloqueda en mi inconsciente.Segui a mi yo.Fue al vestuario, se baño, se cambió y se puso un perfume, que saco de la mochila.Camino hacia el quincho.Una chica lo esperaba, era Florencia.No recordaba ese momento.Me acerque.Mi Yo lloraba.Ella intentaba consolarlo.Mi Yo tenía colgado un medallón con la letra "F", por Florencia.Se lo arrancó y se fue en dirección a la pileta."Prometo llamarte, Ale!', grito la niña con lágrimas en los ojos.Tomo el medallón y se lo ato con la soga de la malla "La chapita!!El medallón era la chapita".David lo esperaba para seguir jugando a los buscadores de tesoros en el fondo de la pileta.
Cómo bloquee esos recuerdos, me reproche.Una sensación de perdida y dolor me invadió.Supe que eran los ecos de esa lejana despedida que olvide y borre de mi memoria por mas de treinta y seis años.

Fin

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