Nunca es demasiado tarde, pensé.Treinta y cuatro años después, Gloria me entrego las cosas de mi papá.Sono el teléfono una noche, ya estaba en la cama.Cuando escuché su voz, volví a tener doce años de nuevo.Fue un viaje al pasado a través de la mente.
Fui a su casa, siempre vivió en Ciudadela.Era una mujer mayor, pero todavía tenía los rasgos que recordaba.Me hizo pasar y me preparo un café.
- Te pareces a tu papa! - dijo.
Lo que más me produjo alegría fue recuperar la guitarra de mi papá.Con esa viola tocaba conmigo.Haciamos una adaptación de Tarrega de "Canción sin palabras".
Llegué a mi departamento y puse la caja que me preparo Gloria en un rincón del living y me olvidé del asunto.
Pasaron varios días, un sábado estaba aburrido y mire las cosas.Lo primero que hice fue ponerle cuerdas nuevas a la guitarra y afinarlarla.Habia un album de fotos, el del casamiento de mis viejos, allá por 1974.Lo que me llamo la atención fueron seis cuadernos "Rivadavia" de tapa dura.Parecia un cuento o una novela.Tenia un titulo, "Crimen perfecto", y estaba firmado por Roberto Figueroa.Quizas lo había escrito un amigo de mi papá, pense.La respuesta no tardo.En la mitad del segundo cuaderno, a modo de señalador, había una foto.Se veía a mi papá con un señor en sillas de rueda.
Era el año 86, después de salir campeones del mundo.La mujer de mi papá, Gloria, tenía una prima.Una vez por mes, no recuerdo bien, íbamos los sábados por la noche.Preparaba pizza con faina.Fue la primera vez en mi vida que probé el faina.El esposo estaba en sillas de rueda, se llamaba Roberto.Escribia novelas policiales.
Todos estos recuerdos los tenía bloqueados.Me interese en la novela de Figueroa.A las cinco páginas, descubrí que la obra estaba basada en hechos reales.Ficcionaba un homicidio ocurrido en 1982, el asesinato de las hermanas Parrales.El caso nunca se resolvió y prescribio en 2002.
22 de enero de 1982.Jose Parrales, viudo desde hacia seis meses, llegó a su domicilio, ubicado en Villa Luro.Noto que la puerta estaba abierta, la llave estaba en la cerradura.Llamo a sus hijas, Laura y Paola.Recorrio la casa, llegó al dormitorio.Las dos estaban en sus camas.El lugar estaba salpicado de sangre.Sus hijas estaban muertas, asesinadas cruelmente.
Figueroa introduce en su narración a un joven, muy amigo de Paola Parrales.Ese habria sido el asesino.La puerta de entrada no fue violada.Una de las víctimas o las dos conocían al atacante.Se descarto el robo, no faltaba nada de valor.
Conozco el caso, ya que me dedico a analizar casos frios, es mi trabajo.En el expediente no se menciona ningún amigo como persona de interés.Me obsesione con el relato de Figueroa y me pregunte si era ficción o estaba tratando de decir algo?
Soy Marcos Palma, Detectives del Tiempo.Cuando un caso me obsesiona decido resolverlo.Y este es uno de ellos.
Inicie mi investigación.Si Roberto Figueroa viviese, tendría más de cien años.Lo verifique y murió en julio de 1991.Necesito entrevistarlo para preguntarle por la conexión con el amigo de Paola Parrales.En la novela dicho personaje se llamaba Joaquín Fénix.Creo que es ficticio.Ya que no hay registros de residencia, con ese nombre, en Capital entre 1987 y 1990.
Hablé con mi Jefe.Le dije que había descubierto una pista del homicidio de las hermanas Parrales.Me dijo que lo resolviese.Viajaeia a 1986 para entrevistarme con Roberto Figueroa.
Sábado 13 de septiembre de 1986.Recorde que algunos sábados la pasábamos por la noche en la casa de la prima de Gloria.Elegi ese día para viajar a 1986 de forma aleatoria.Esperaba encontrarme, necesitaba ver a mi Yo de ese año.
A eso de las ocho toque timbre.Escuche ruidos desde la calle, gente riendo.Abrio una mujer, deduje que era la prima de Gloria.Uns mujer alta, flaca y con pelo corto.Mostre mi placa, su cara mostró preocupacion.Le dije que necesitaba hablar con su esposo.Me hizo pasar.
Me encontré con mi Yo del pasado.Estaba sentado, comiendo pizza, con Gloria a su lado.
- Mi esposo está en la pieza!Aguarde que yo lo llamo! - dijo la prima de Gloria.
A los cinco minutos, salieron mi papá y Roberto, que estaba en su sillas de rueda.
- Quien es usted? - dijo Nicolas.
Se me puso la piel de gallinas al escuchar a mi papá muerto.Mostre mi placa.
- Necesito hacerle unas preguntas a Roberto Figueroa! - dije
Le pedí a mi papá, que era el tipo que estaba con Roberto, que necesitaba hablar a solas.
- Es mi psicólogo!Puede quedarse! - dijo Figueroa.
Mi viejo no era psicólogo.Solo hizo un año en la Facultad y dejo.Como Figueroa era depresivo, mi viejo lo trataba de "ayudar".
Asenti.Mi papá no era un problema.Le dije que no podía decirle como, pero leí su novela "Crimen perfecto".
- Imposible!La empece a escribir hace un mes!Está diciendo estupideces! - dijo Roberto.
- Solo le diré que soy Detective y vengo del futuro!Mas no le puedo decir! - agregue.
- Usted está loco?
- Le demostraré que no!Esa novela habla del homicidio de las hermanas Parrales, me equivoco? Usted se documento o leyó el expediente judicial!Tiene información que la Policía nunca revelo!
- Hablare!Tome asiento, la historia es larga! - dijo Figueroa.
Por casualidad, me reencontré con Giorgio Luque, con el hice la primaria.Estaba casado y era Abogado.Habia escrito un tratado sobre criminalistica y vendió muchos ejemplares.Nos reencontramos en el Colectivo.Quedamos para ir a tomar unas birras.Un sábado me llamo y fui.Nos juntamos en bar de Velasco y Avda San Martin.Nos emborrachamos.En un momento, me dijo que necesitaba contarme algo.De su bolsillo, saco un recorte.Era sobre el doble homicidio de las hermanas Parrales."Yo las mate"Me acostaba con ambas y les prometí casamiento!Paola se dió cuenta, leyó el diario de su hermana"Tuvimos una charla los tres!Amenazaron con hablar con mi esposa y llamar a la television!Yo tenía una excelente reputacion entre mis colegas!Y las mate!
Antes de huir de la escena, destrui el diario y borre mis huellas.Pero me corte el dedo, cuando las apuñale.Deje mi palma de la mano con sangre en la pared del baño.Los investigadores intentaron tomar las huellas.La compararon con vecinos, amigos y familiares, pero no obtuvieron nada.Habia cometido el crimen perfecto".
Eso me contó Giorgio.Al día siguiente fui a su departamento, era domingo.Le suplique que debía entregarse.Si no lo hacia, yo iría a la policía.Discutimos, terminamos a las piñas en el balcon.La baranda era baja, Giorgio me empujó y caí de un segundo piso.Quede paralítico y ahora tengo mucho miedo.Decidi escribir mi novela, para que a través de la ficción, se sepa la verdad.
Ya tenía la conexión entre Giorgio Luque y el homicidio de las Parrales
En los ochentas no existían los estudios de ADN.Con una muestra de sangre, solo se podía determinar el grupo sanguíneo.
Decidí montar mi laboratorio en 1988.Las evidencias todavía estaban preservadas.El caso prescribió en 2002.La muestra de ADN, tomada de la escena del crimen, se destruyó cuando se incendiaron los Tribunales en 1999.
Solicite al Fiscal las evidencias, alegando que venia del futuro para cerrar el caso con una condena.Obtuvimos el ADN de Georgio Luque y coincidia con el de la sangre encontrada en la pared del baño.Tambien las huellas dactilares.Convenci a Figueroa para que declarase como testigo encubierto.
Giorgio Luque fue condenado a fines de 1988 a Cadena perpetua por el doble homicidio de las hermanas Parrales.
Con el permiso de su familia, publique, en 2019 la novela "Crimen perfecto" de Roberto Figueroa.Fue uno de los libros más vendidos de ese año.Todo un Besteseller.Yo escribi el Prólogo.
Fin