2040.Finalmente, me jubile.Di mi última clase de literatura el viernes.Tambien se cumplían veinticinco años que dejé de ser un Primo Aventurero.La jubilación no me alcanzaba, así que comencé a hacer "changas".Meses después, me ofrecieron trabajar como Portero, en Mar del Plata.
Antes, me hice un chequeo.Me derivaron al médico y me diagnosticaron un problema neurológico.No recuerdo que me dijo.Cada día recuerdo menos.Hice las valijas y tomé el micro en Retiro.
Empecé a trabajar de Portero en un viejo edificio de la calle Santiago del Estero, a metros de la peatonal San Martin.Era noviembre y el mes siguiente empezaba la temporada en Mar del Plata.Habia muchos departamentos que estaban en alquiler.Limpiaba y administraba ese edificio, los propietarios confiaban en mi.Vivia allí, en un dos ambientes.Por la tarde, a la caída del sol, me iba a la playa con un termo de café, y me quedaba pensando y recordando.
Al poco tiempo de llegar a la ciudad, visito al neurólogo.Le hizo un par de preguntas.
-Como se llama?
- Alejandro! - respondió.
- Cuantos años tiene?
- 65 años
- En que año estamos?
- En 2040!
El médico se sentó e hizo algunas anotaciones.
- Casi bien!Salvó que estamos en 1988!
- En serio?
Ahora le cerraba todo.Alli los autos eran viejos, la música era retro y la moda de otro tiempo.En los 80s, el era un niño.No cuestiono como demonios se encontraba en 1988.Ya estaba cansado y tenía mucho trabajo en el edificio.Los propietarios eran exigentes y tenía que estar siempre limpio.Por eso fregaba todo el día.
08 de febrero de 1988.Llego una familia y se alojaron en el 2 D.Hay niños!Odio a los niños!Un pibe que está todo el día pateando una pelota en el palier!Ya lo rete!Si no me hacen caso, voy a hablar con Alfredo, el que les alquilo el departamento.Hay un tipo que los acompaña, un tal Franco.Me recuerda a alguien, pero no recuerdo a quien.El chico, tocayo mio, también.Quizas al niño que fui alguna vez.
- Vamos a comprar unos "ajises"! - dijo el tío.
- Se dice ajíes! - corrigio Alejandro, el niño.
Alejandro barria la vereda y escuchaba a los inquilinos.Recordaba ese diálogo y tuvo una epifanía.Descubrio que ese niño era su versión de 1988.El hombre era su tío.Se alejo unos metros y miro la fachada del edificio."Yo estuve aquí!Recuerdo que había un Portero que era un hij..de put!Me odiaba y no me dejaba patear una pelota en el edificio!Era yo!".
Por la tarde, a eso de las cinco, regresaron los inquilinos.Seguro habían ido a pasear, porque el día estaba feo para ir a la playa, pensó Alejandro, que los miraba desde la ventana de su departamento en planta baja.
Me encontre con el nene, conmigo mismo.Me comento que después de sacarse una foto con su hermana, el tío lo llevo a la casa embrujada de la Av Colon.Le dije que tenía esa foto y si quería podia enseñarsela.Le pedi que me esperase.Fui al departamento y busque el album de fotos.El niño llevaba la misma ropa que en la foto.Al verla, grito de miedo.
- No te asustes!Te voy a explicar lo que está pasando! Pero no sé lo podés contar a nadie!
Le expliqué que yo era ėl de anciano, que venía del futuro.No podía explicar como había regresado a 1988.Lo rete a que preguntase lo que quisiera de su vida, para que confiase en lo que le decia.
- Como se llamaba el perro que teníamos en Palermo?
- Tony! - dije.
- Que le dijiste a María Laura que hizo enojar a la mamá?
- Anteojitos con botas!
- Mierd...es cierto!Como es posible! - grito el niño.
13 de febrero de 1988.Me despedi del niño que fui, al que trate evitar para no perturbarlo.Solo le dije que iba a cometer muchos errores, pero también aciertos.Quiso saber cosas de su futuro, pero me negue a hacerlo.Me pregunto por Diego.Ahi rompi con la regla y me arrepiento.Le confesé que no lo veía desde hacía mucho tiempo, más de treinta años.
- Ahora que lo se, lo corregiré!Con Diego seremos Primos Aventureros hasta la muerte!Nada nos separa! - dijo.
Sonreí.A los doce años no se sabe nada de la vida ni de las personas.
Recordaba que el 14 de febrero de 1988 fue el asesinato de Alicia Muñiz, la esposa del boxeador Carlos Monzon.El hecho ocurriría al día siguiente."Prendimos la radio, estábamos regresando a Buenos Aires y ahí nos enteramos del hecho", recuerda Alejandro.Fue el inicio de un verano trágico que continuaría con la muerte del Negro Olmedo.El homicidio conmovió al país.Monzon era un héroe nacional, era el Campeón.La mitad del país le creia, y la otra, principalmente las mujeres, lo consideraban un asesino.
Saco su Linterna de la caja fuerte que tenía el departamento.Solo podía usarla para disparar un láser.Las demás funciones estaban bloqueadas.Sin saber por qué la metió en su mochila.Recordaba el Caso Monzón.Una vez Myers le dió una copia del expediente.Esa noche se propuso ser testigo de esa tragedia.
Se dirigió hacia el restorán del Club Peñarol.Vio a Monzón en la puerta firmando autógrafos.Alicia estaba a su lado.A eso de las 12:30hs, freno un Peugeot 505 azul.Bajaron Olmedo y el Facha Martel, que venían del teatro.Estaban representando "Eramos tan pobres", con record en la taquilla.El grupo ingreso al restorán.Tenian una mesa reservada.El dueño los recibió.Pidieron la cena.Terminaron de comer a las 2:05 hs de la madrugada.Fueron al casino.Espere en la Plaza Colon.El grupo termino la noche a eso de las 3:00 hs de la mañana.Monzón y a Olmedo estaban borrachos y, seguramente, pasados de merca.Pare un taxi.
- Siga al Fiat verdel! - le indique al conductor.
Llegamos a una zona de plata.Monzon estacionó su Fiat.La pareja bajo y entro a una casa de dos plantas, rodeada de parque.Espere media hora.Escuche a Alicia Muñiz gritando.Salte la cerca y me metí en la casa.La puerta estaba cerrada.Saque mi Linterna y dispare a la cerradura.Vi una escalera y la subí corriendo.Llegue a un pasillo, que llevaba a las habitaciones.En una, dormían los hijos de Monzón y del Facha Martell, que eran niños.En la otra, ví a Monzón, en cueros, puteando a su esposa.La mujer también lo insultaba.El boxeado se le acercó y puso sus manos sobre su cuello, la iba a estrangular.Me acerque despacio, apunte mi Linterna hacia la cabeza de Monzón y dispare.La bestia se desplomó y Alicia grito.
- Tranquila, señora!Ya no la va a molestar mas! - dije.
- No sé quién es y que hace acá, pero gracias!Me salvó la vida! - dijo Alicia Muñiz.
Por la tarde, y gracias al testimonio de un cartonero, la policía se dirigió al edificio de la calle Santiago del estero y detuvo a Alejandro.Al día siguiente los diarios publicaron:"Portero de edificio mató al campeón del mundo, Carlos Monzón".
Fin