"BLOG DE LITERATURA JUVENIL" Autor: Alejandro N. Santilli - santillialejandro781@gmail.com - Cuentos, Obras de Teatro breves y Poesia narrativa.
sábado, 13 de diciembre de 2025
Veranos conectados
Cuando regrese de Carhue a fines de 2023, supe que ese verano estaba conectado con el verano de 1989.Los hechos, que narrare a continuación, lo demuestran.
En 1989 viajamos a Mar de Ajo, fue él último verano que compartí con mi viejo.En 2023, viajamos a Carhue, con mi amiga Elena y su madre.Esta murió seis meses después.Ocurrieron hechos inexplicables.Una noche fumaba en la puerta de la casa, era un PH (la casa de Mar de Ajo también) y me vi a mi mismo, con doce años, pasar junto a Gloria, mi Abuelo y mi papa.Esos fantasmas se instalaron en la casa de al lado.Sólo yo podía verlos.
Había muchas similitudes.La casa, el nombre de la calle.En De los libres estaba la casa que alquiló mi viejo en Mar de Ajo; De los lirios era el nombre de la de Carhue.
Mi yo y mis familiares iban a la playa todos los días.Yo llevaba un baldesito y una pala, no eran para construir castillos de arena, era para capturar almejas.Ahora esta prohibido, pero en 1989 podía hacerse.
Una tarde, a la caída del sol, pasaron frente a mi, yo estaba sentado afuera.Mire a mi Yo y le hable.
- Trajiste muchas almejas?
El me miro y asintió.En ese momento, supe que podía interactuar con ellos.
Otra de las cosas que se repetía era el "Chin Chon", el juego de cartas.En 1989 todas las tardes, después de la playa, jugábamos a ese juego.En Carhue ocurrió lo mismo, volvíamos del lago Epecuen, y armabamos un torneo.
La noche previa a la llegada de los "fantasmas", granizo y hubo tormenta, dejando a toda la ciudad sin suministro electrico.Creo que ese hecho natural, abrió el Portal y conectó a los dos veranos.Pense que, como los fantasmas llegaron al presente, era probable, que también pudiera viajar a 1989.Tenía que buscar la forma de conseguirlo.
Elena y su madre sacaban el agua que había inundado el departamento con secadores.Yo salí del PH, llovía a cántaros.Me dirigía a la casa de los fantasmas.La casa estaba deshabitada y tapiada hacia años.Tenía problemas en las cañerías, y el dueño tenía que hacer refacciones.No me fue difícil entrar por la ventana del baño, que no tenía vidrio.Me trepe a un árbol, camine por una rama que tocaba la ventana.Ingresé a la casa.Había olor a humedad.Una rata paso por al lado mío.Fui a lo que, antiguamente, era el living y vi al portal, emitía una luz azul intenso.Lo atravese.Estaba en la casa de Mar de Ajo, en 1989. Todos dormían.Me asome en una de la habitaciones.Mi papa roncaba, Gloria dormia a su lado.En la otra pieza, estábamos mi abuelo y yo durmiendo en camas individuales.En la mesa, estaba el juego de naipes y mi balde con la pala de arena.
Atravese el Portal y regrese a 2023, que a diferencia de 1989 era de día.Los tiempos estaban invertidos.Si quería ir de día, tendría que hacer la exploración por las noches.
Los fantasmas seguían en el edificio.Una noche, estábamos jugando al Chin Chon con Elena y su mama.La carta se levantó sola, floto en el aire y volvió al mazo.Mire a un costado de la mesa y me vi a mi mismo de niño, era mi Yo de 1989.La madre de Elena se espanto y empezó a gritar."La casa esta embrujada".
- Que haces acá? - dije.
- No puedo dormir!Papito ronca! - dijo mi Yo.
La madre de Elena, que era supersticiosa, compró crucifijos y estampitas de Santos y los desparramo por la casa.Elena, que era más escéptica, le dijo que los fantasmas no existen, que esa noche comió más de lo permitido y se lo imagino."Yo no vi nada, mama!Dejate de joder!"
Recorrí Mar de Ajo.Me acorde de un suceso confuso.Mi papa me dijo que vaya al cine y viese la cartelera.Recuerdo, que, a metros de la casa, un tipo, un degenerado, me dijo una grosería.En ese momento, era chico y no entendí sus sucias intenciones.Pero nunca lo olvide.Espere ese momento.Mi Yo niño iba camino al centro.Vi al tipo, en la esquina.Mi Yo paso por al lado.El tipo le hablo.Mi Yo lo miro y apresuro la marcha.Corrí hacia el pedófilo y sin decir nada le pegue una trompada en la cara.
Una noche, con mi amiga Elena, fuimos a ver el eclipse, anunciado para ese día, a la orilla del lago Epecuen, muy cerca de las ruinas.La mama se quedó durmiendo.Estacionamos el auto en la playa.Esperamos con las cámaras de fotos preparadas para captar el fenómeno astronomico.Algo ocurrió con el tiempo cuando el sol cubrió la luna.Me acerque a la orilla y mire el agua.Lo que vi me dejó perplejo.Mi yo de 1989, cuando tenía doce años, me observaba.Parecía que estaba en la playa y también miraba el agua.
- Por que estamos conectados? - pregunto.
- Realmente, no lo se!Hay muchas coincidencias! - dije.
- No entiendo! - dijo mi Yo niño.
- Es como un deja vu! - dije.
- Un que...?
La transmisión con 1989 se cortó cuando el eclipse finalizó.Mi amiga me pregunto por que hablaba sólo.Me dijo que estaba como en trance.Que me grito y que se asustó.
Ese fue el último contacto con el pasado.Al día siguiente regresamos a Buenos Aires.
En agosto, murió la mama de Elena.Y esa noche tuvo un sueño.Caminaba por la playa, parecia Mar de Ajo por sus edificios, era de noche.Levante la cabeza y vi a alguien parado mirándome a unos metros.Sentí miedo, pero continúe caminando.Al acercarme, descubrí a mi Yo del pasado.
- Ahora tiene sentido todo! - le dije.
- Réplicas!El pasado siempre vuelve y se repite como un calco! - dijo el niño, y desperté.
Fin
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