Hoy camino a tres pasos de distancia de mi mama. Sera porque tengo trece años y porque no nos estamos llevando muy bien.Si bien ambas hablamos la misma lengua, a veces tengo la sensacion de que ella habla alemán y yo chino.
-¡Ya te dije que laves esas zapatillas, Cinthia!
-¡No las pienso lavar! ¡Se usan asi;bien sucias!A los chicos les gustan asi.
Muchas veces, cuando me ven caminando, separada de mi madre, siento que la gente no comprende la situacion que estamos viviendo y piensan que soy una chica rebelde.
-¡Si tu mama es una genia, Cin...!-me consolo mi mejor amiga.
-No lo niego, pero no me deja subirme la pollera del colegio y no me permite ir a clases con los labios pintados y las pestañas delineadas.
No es tan complicado entender a una adolescente. Estoy en plena busqueda por encontrar mi lugar en el mundo.Y eso es lo que mi madre no sabe. Ya no soy una niña que juega con sus muñecas.Quiero soñar, tener amigas, conocer chicos y ser feliz.
-Ya pasara.Es muy comun a tu edad tener diferencia con los padres-dijo mi psicologa.
-Eso espero.No quiero discutir mas.¡Estoy harta!
No suelo tener nostalgia por mi infancia, pero aveces añoro las tardes en que saliamos de compras y charlabamos horas.
Sin embargo, hoy y, no se por cuanto tiempo mas, tengo la necesidad de caminar, desgraciadamente, a tres pasos de distancia detras de mi mama.
"BLOG DE LITERATURA JUVENIL" Autor: Alejandro N. Santilli - santillialejandro781@gmail.com - Cuentos, Obras de Teatro breves y Poesia narrativa.
sábado, 29 de noviembre de 2014
sábado, 22 de noviembre de 2014
La escuela no apesta
Lo que voy a relatar ocurrio antes de ayer.El hecho paso en la escuela municipal.
Eran las ocho de la noche y la oscuridad cubria casi todo el edificio escolar.
Rapidamente aparecieron dos adolescentes, Paula de trece años y Julieta de catorce.
-¡Rapido buesquemos una piedra y destrocemos la ventana de la oficina del director!
-No veo ninguna piedra, Juli.
-¡Dios! Tengo una idea;quitate una zapatilla y arrojala.
Enseguida Paula se saco su calzado.
-je, je, tus pies son gigantes- se rió Julieta.
-Ya se y por favor no te burles.
Calzo cuarenta y odio mis pies.
-Y apestan amiga, je, je.
Paula tomo una de las zapatillas y con mucha fuerza la tiro y destrozo la ventana de la oficina del director.
-Rapido, "pies grandes", saca de la mochila el aerosol y empecemos a pintar la puerta de entrada de la escuela.
¡No me llames pies grandes!
Julieta tomo el aerosol y escribio bien grande:"la escuela apesta como los pies de Paula".
¡Borra ya mi nombre, Julieta! Si nos descubren estamos perdidas.
Inesperadamente, aparecio un hombre de unos cuarenta años y muy alterado dijo:
-¡Por el amor de dios!No les da verguenza.Pobre escuela. Deberían estar agradecidas de asistir a clases y de aprender las enseñanzas de sus profesores.Yo estudie en esta escuela y le debo a ella todo lo que soy. Aquí fui feliz.
-¡Vayase al diablo y metase en sus asuntos!-grito Julieta-Vamonos, Paula.Este sujeto nos vio y estaremos en problemas.
-Cuando tengan mi edad se van a morir de nostalgia por sentarse nuevamente en un pupitre.
Las dos adolescentes salieron corriendo y se perdieron en la noche.
Y no me pregunten por que, pero estoy seguro de que cuando termine su educacion secundaria, Juliera, recordara las melancolicas palabras de ese hombre y se dara cuenta de que tenia razon.Y tambien ella se morira de nostalgia por regresar a su escuela.
Eran las ocho de la noche y la oscuridad cubria casi todo el edificio escolar.
Rapidamente aparecieron dos adolescentes, Paula de trece años y Julieta de catorce.
-¡Rapido buesquemos una piedra y destrocemos la ventana de la oficina del director!
-No veo ninguna piedra, Juli.
-¡Dios! Tengo una idea;quitate una zapatilla y arrojala.
Enseguida Paula se saco su calzado.
-je, je, tus pies son gigantes- se rió Julieta.
-Ya se y por favor no te burles.
Calzo cuarenta y odio mis pies.
-Y apestan amiga, je, je.
Paula tomo una de las zapatillas y con mucha fuerza la tiro y destrozo la ventana de la oficina del director.
-Rapido, "pies grandes", saca de la mochila el aerosol y empecemos a pintar la puerta de entrada de la escuela.
¡No me llames pies grandes!
Julieta tomo el aerosol y escribio bien grande:"la escuela apesta como los pies de Paula".
¡Borra ya mi nombre, Julieta! Si nos descubren estamos perdidas.
Inesperadamente, aparecio un hombre de unos cuarenta años y muy alterado dijo:
-¡Por el amor de dios!No les da verguenza.Pobre escuela. Deberían estar agradecidas de asistir a clases y de aprender las enseñanzas de sus profesores.Yo estudie en esta escuela y le debo a ella todo lo que soy. Aquí fui feliz.
-¡Vayase al diablo y metase en sus asuntos!-grito Julieta-Vamonos, Paula.Este sujeto nos vio y estaremos en problemas.
-Cuando tengan mi edad se van a morir de nostalgia por sentarse nuevamente en un pupitre.
Las dos adolescentes salieron corriendo y se perdieron en la noche.
Y no me pregunten por que, pero estoy seguro de que cuando termine su educacion secundaria, Juliera, recordara las melancolicas palabras de ese hombre y se dara cuenta de que tenia razon.Y tambien ella se morira de nostalgia por regresar a su escuela.
domingo, 16 de noviembre de 2014
Las botas fucsias de Eliana
Eliana era una adolescente de catorce años que tenia muy mala relacion con sus compañeras de clase. Estas la maltrataban y le decían que era fea y sucia. Eliana sufría muchisimo y ya no queria ir mas a la escuela.
-Ahí va, Eliana, la chica mas mugrienta de la división.
-Es cierto y fijate en como se viste.¡Que mal gusto!
Hasta que un dia decidio que abandonaria el colegio para siempre. Hablo con su madre de esta decision.
-¡Estas loca, hija! De ninguna manera. Mañana iras a la escuela.
Pero no le hizo caso. Tomo sus utiles y se fue hacia el parque de la ciudad. Se sento en un asiento y empezo a llorar.
-¿Que te sucede, pequeña?- Una mujer rubia,vestida muy elegantemente, de unos treinta años, se acerco y se sento a su lado.
Eliana le conto todos sus sufrimientos.
-Podria ayudarte, niña. Puedo convertirte en la chica mas popular de la escuela. Puedo hacer que los chicos mueran de amor por ti. ¿Quieres mi ayuda?
-Es una broma. Nadie puede ayudarme.
La mujer, que llevaba una bolsa de carton, saco de esta un par de botas de color fucsia.
-Pontelas y tu vida cambiara-como vio que la adolescente dudaba, le quito los zapatos y se las puso ella misma.
-Le agradezco su buena intencion y gracias por las botas. Son muy bonitas.
-Todo lo que deseas se volvera realidad. Usalas y tendras mucha suerte.
Eliana le hizo caso y de un dia para el otro las compañeras que la odiaban se transformaron en sus mejores amigas, los varones la perseguian. Y para envidia de todas comenzo a salir con el chico mas lindo del colegio.
Sus calificaciones mejoraron a pesar de que casi nunca estudiaba.
Un dia, en una discoteca, conocio a un productor televisivo que, admirado por su belleza, le propuso protagonizar una serie para adolescentes. Al poco tiempo grabo un disco que se convirtio en un exito a nivel nacional.
Eliana consiguio convertirse en una estrella pop y todo gracias a sus botas fucsias.
Se mudo de su vecindario y compro una mansion para ella y su madre.
Su vida era perfecta y cada dia la suerte la sorprendia con algo fascinante.
-¿Eliana me gustaria hacerle pregunta? Hace dos años que comenzo su carrera y siempre lleva puestas las mismas botas? ¿A que se debe?-le pregunto una periodista en una rueda de prensa que dio antes de un concierto.
-Me traen suerte-respondio friamente.
La prensa comenzo a burlarse de ella por su mania por calzar siempre esas botas.
Y un dia se canso de los fans, de sus falsas amigas que estaban con ella por su incipiente fama. Se harto de la televison, de los discos y de todo.
Se aislo en su mansion y una noche prendio una fogata en el parque de su residencia y quemo las botas.
Y la magia se revirtio. La prensa dejo de hablar de ella, dejo de recibir cartas de sus admiradores y vovio a ser una chica de dieciseis años normal.
Vendio su mansion y volvio con su madre a su antigua casa.
Una tarde estaba aburrida y fue al parque, se sento y vio pasar a aquella mujer rubia que le habia obsequiado las botas. En seguida la corrio y fue a su encuentro.
-¡Señorita, por favor escucheme!
-¿Que deseas?
-¿Quiero preguntarle por que me eligio a mi para convertirme en famosa y querida por todos? Las botas eran magicas, ¿no?
-No, pequeña. Eran solo un par de botas.Todo lo que te sucedio lo conseguiste tu. Las botas no tenian poderes sobrenaturales.Fue tu carisma con la gente,tu talento con el canto y la actuacion lo que te transformo en una estrella.
-¿Quiere decir que todo fue casualidad? Cuando usaba ese calzado mis compañeras, que me detestaban, empezaron a quererme;los chicos enloquecian por mi; y despues llegue a ser una estrella pop.Y cuando deje de ponérmelas volvi al anonimato y hoy solamente tengo dos amigas. ¿Como explica eso?
-Te pido perdon si te hice creer que las botas eran magicas. Te vi deprimida e invente esa historia.Si te convertiste en una chica del momento fue por merito tuyo.Ser popular no es todo en la vida y me alegra de que hayas aprendido la leccion-respondio y se marcho dejando a Eliana satisfecha con su explicacion.
La adolescente volvio a su casa porque al dia siguiente tenia examen de geografia y debia estudiar.
Estaba contenta por ser nuevamente una persona común y corriente. Era joven y tenia una vida por delante y eso la puso feliz.
-Ahí va, Eliana, la chica mas mugrienta de la división.
-Es cierto y fijate en como se viste.¡Que mal gusto!
Hasta que un dia decidio que abandonaria el colegio para siempre. Hablo con su madre de esta decision.
-¡Estas loca, hija! De ninguna manera. Mañana iras a la escuela.
Pero no le hizo caso. Tomo sus utiles y se fue hacia el parque de la ciudad. Se sento en un asiento y empezo a llorar.
-¿Que te sucede, pequeña?- Una mujer rubia,vestida muy elegantemente, de unos treinta años, se acerco y se sento a su lado.
Eliana le conto todos sus sufrimientos.
-Podria ayudarte, niña. Puedo convertirte en la chica mas popular de la escuela. Puedo hacer que los chicos mueran de amor por ti. ¿Quieres mi ayuda?
-Es una broma. Nadie puede ayudarme.
La mujer, que llevaba una bolsa de carton, saco de esta un par de botas de color fucsia.
-Pontelas y tu vida cambiara-como vio que la adolescente dudaba, le quito los zapatos y se las puso ella misma.
-Le agradezco su buena intencion y gracias por las botas. Son muy bonitas.
-Todo lo que deseas se volvera realidad. Usalas y tendras mucha suerte.
Eliana le hizo caso y de un dia para el otro las compañeras que la odiaban se transformaron en sus mejores amigas, los varones la perseguian. Y para envidia de todas comenzo a salir con el chico mas lindo del colegio.
Sus calificaciones mejoraron a pesar de que casi nunca estudiaba.
Un dia, en una discoteca, conocio a un productor televisivo que, admirado por su belleza, le propuso protagonizar una serie para adolescentes. Al poco tiempo grabo un disco que se convirtio en un exito a nivel nacional.
Eliana consiguio convertirse en una estrella pop y todo gracias a sus botas fucsias.
Se mudo de su vecindario y compro una mansion para ella y su madre.
Su vida era perfecta y cada dia la suerte la sorprendia con algo fascinante.
-¿Eliana me gustaria hacerle pregunta? Hace dos años que comenzo su carrera y siempre lleva puestas las mismas botas? ¿A que se debe?-le pregunto una periodista en una rueda de prensa que dio antes de un concierto.
-Me traen suerte-respondio friamente.
La prensa comenzo a burlarse de ella por su mania por calzar siempre esas botas.
Y un dia se canso de los fans, de sus falsas amigas que estaban con ella por su incipiente fama. Se harto de la televison, de los discos y de todo.
Se aislo en su mansion y una noche prendio una fogata en el parque de su residencia y quemo las botas.
Y la magia se revirtio. La prensa dejo de hablar de ella, dejo de recibir cartas de sus admiradores y vovio a ser una chica de dieciseis años normal.
Vendio su mansion y volvio con su madre a su antigua casa.
Una tarde estaba aburrida y fue al parque, se sento y vio pasar a aquella mujer rubia que le habia obsequiado las botas. En seguida la corrio y fue a su encuentro.
-¡Señorita, por favor escucheme!
-¿Que deseas?
-¿Quiero preguntarle por que me eligio a mi para convertirme en famosa y querida por todos? Las botas eran magicas, ¿no?
-No, pequeña. Eran solo un par de botas.Todo lo que te sucedio lo conseguiste tu. Las botas no tenian poderes sobrenaturales.Fue tu carisma con la gente,tu talento con el canto y la actuacion lo que te transformo en una estrella.
-¿Quiere decir que todo fue casualidad? Cuando usaba ese calzado mis compañeras, que me detestaban, empezaron a quererme;los chicos enloquecian por mi; y despues llegue a ser una estrella pop.Y cuando deje de ponérmelas volvi al anonimato y hoy solamente tengo dos amigas. ¿Como explica eso?
-Te pido perdon si te hice creer que las botas eran magicas. Te vi deprimida e invente esa historia.Si te convertiste en una chica del momento fue por merito tuyo.Ser popular no es todo en la vida y me alegra de que hayas aprendido la leccion-respondio y se marcho dejando a Eliana satisfecha con su explicacion.
La adolescente volvio a su casa porque al dia siguiente tenia examen de geografia y debia estudiar.
Estaba contenta por ser nuevamente una persona común y corriente. Era joven y tenia una vida por delante y eso la puso feliz.
lunes, 10 de noviembre de 2014
Recuperando un lejano recuerdo
I
Llegaron a San Bernardo para disfrutar de su ultima noche de vacaciones. A Ruben, el padre, se le ocurrio conocer el casino de esa ciudad balnearia.Iria con su pareja, Raquel, y su hija Rebeca de cinco años.
Eran las nueve de la noche cuando llegaron. Estacionaron en la puerta de un hotel. Descendieron del auto y la niña profirio un grito de espanto. El hotel donde habian aparcado la habia asustado. Era una torre de cincuenta pisos de estilo neogotico. Tranquilizaron a la criatuta, cruzaron la avenida e ingresaron al casino.
II
Esta es la primera vez que mi madre me deja ir de vacaciones con mis amigas. Aprobe todas las materias en la escuela y eso puso muy feliz a toda mi familia. Somos cinco adolescentes y todas son compañeras del colegio. Mi madre no se opuso pues vendria con nosotros la hermana mayor de una de las chicas.
Alquilamos una casa en San Bernardo, una ciudad muy divertida para vacacionar. Hay discotecas y muchos pubs.Y lo mas importante van chicos de todo el pais.
Llegamos a la ciudad. El viaje en omnibus fue muy aburrido. El chalet que rentamos se encontraba a tres cuadras del mar.
-¡Que lindas playas!-mencione.
-¿Has estado alguna vez aqui?
-No lo se, Ana. Si te digo, te miento.-respondi.
Por la noche teniamos pensado cenar afuera e ir a bailar.
-¡Esta noche es nuestra noche!-proclame con euforia.
-Nos divertiremos y tal vez encontremos al amor de nuestras vidas-replico una de mis amigas.
Conocimos a unos chicos en la playa y estos nos recomendaron una discoteca.
Llego la hora de nuestra salida nocturna.
-Ese es el hotel mas antiguo de la San Bernardo-señalo una de mis amigas.
-Es muy alto-respondi.
Cuando nos acercamos a esa estructura arquitectonica me estremeci y me paralice del miedo.Me di cuenta de que yo habia estado alli de niña hacia diez años atras.Fue al poco tiempo de que mis padres se divorciaran.Mi mente habia bloqueado ese recuerdo.
-¿Estas bien, Rebeca?
-Si, solo recorde algo. Una noche mi padre estaciono en este mismo sitio. Yo tenia cinco años y las gargolas de ese hotel me dieron muchisimo miedo. Enfrente, donde actualmente se encuentra el restaurante que elegimos, funcionaba un casino.
-Recuperaste un recuerdo, Rebeca.
-Eso parece. Fueron las ultimas vacaciones que pase con mi papa.Ese año murio y nunca mas volvi a ver a Raquel, su segunda mujer. Pero crucemos rapido la calle. El edificio me sigue provocando escalofrios.
Fue extraño recordar un hecho que mi memoria habia bloqueado.Y gracias a ese recuerdo reviví mi ultimo verano con mi papa.
Llegaron a San Bernardo para disfrutar de su ultima noche de vacaciones. A Ruben, el padre, se le ocurrio conocer el casino de esa ciudad balnearia.Iria con su pareja, Raquel, y su hija Rebeca de cinco años.
Eran las nueve de la noche cuando llegaron. Estacionaron en la puerta de un hotel. Descendieron del auto y la niña profirio un grito de espanto. El hotel donde habian aparcado la habia asustado. Era una torre de cincuenta pisos de estilo neogotico. Tranquilizaron a la criatuta, cruzaron la avenida e ingresaron al casino.
II
Esta es la primera vez que mi madre me deja ir de vacaciones con mis amigas. Aprobe todas las materias en la escuela y eso puso muy feliz a toda mi familia. Somos cinco adolescentes y todas son compañeras del colegio. Mi madre no se opuso pues vendria con nosotros la hermana mayor de una de las chicas.
Alquilamos una casa en San Bernardo, una ciudad muy divertida para vacacionar. Hay discotecas y muchos pubs.Y lo mas importante van chicos de todo el pais.
Llegamos a la ciudad. El viaje en omnibus fue muy aburrido. El chalet que rentamos se encontraba a tres cuadras del mar.
-¡Que lindas playas!-mencione.
-¿Has estado alguna vez aqui?
-No lo se, Ana. Si te digo, te miento.-respondi.
Por la noche teniamos pensado cenar afuera e ir a bailar.
-¡Esta noche es nuestra noche!-proclame con euforia.
-Nos divertiremos y tal vez encontremos al amor de nuestras vidas-replico una de mis amigas.
Conocimos a unos chicos en la playa y estos nos recomendaron una discoteca.
Llego la hora de nuestra salida nocturna.
-Ese es el hotel mas antiguo de la San Bernardo-señalo una de mis amigas.
-Es muy alto-respondi.
Cuando nos acercamos a esa estructura arquitectonica me estremeci y me paralice del miedo.Me di cuenta de que yo habia estado alli de niña hacia diez años atras.Fue al poco tiempo de que mis padres se divorciaran.Mi mente habia bloqueado ese recuerdo.
-¿Estas bien, Rebeca?
-Si, solo recorde algo. Una noche mi padre estaciono en este mismo sitio. Yo tenia cinco años y las gargolas de ese hotel me dieron muchisimo miedo. Enfrente, donde actualmente se encuentra el restaurante que elegimos, funcionaba un casino.
-Recuperaste un recuerdo, Rebeca.
-Eso parece. Fueron las ultimas vacaciones que pase con mi papa.Ese año murio y nunca mas volvi a ver a Raquel, su segunda mujer. Pero crucemos rapido la calle. El edificio me sigue provocando escalofrios.
Fue extraño recordar un hecho que mi memoria habia bloqueado.Y gracias a ese recuerdo reviví mi ultimo verano con mi papa.
miércoles, 29 de octubre de 2014
El engaño
Anoche conocí a Marcela. Fue en "El Diamante", la discoteca mas famosa de la ciudad. Estaba parada en la barra;me acerque, le invite una gaseosa y charlamos hasta la medianoche.
La acompañe a su casa y le di un beso.
-¿Cuando podre volver a verte?
-Emm,mándame un mensaje de texto y arreglamos.
La siguiente semana, iba caminando a la casa de mi mejor amigo y la vi atravesar la plaza. Estaba vestida con pantalones ajustados de cuero, remera negra y tenia el cabello teñido de violeta. Corri y la abrace con mucha euforia.
-¡Que haces, degenerado!-grito y me pego un fuerte cachetazo.
-¡Pero, Marcela...!
La situación me dejo atónito. ¿Por que reaccionaba de esa manera?
Ya estaba a punto de olvidarla, pues llegue a la conclusión de que era una verdadera chiflada.
Una noche recibí un mensaje de texto suyo.
-Amor, quiero verte.
-¿Me hablas en serio? Después del cachetazo que me diste en plena calle.
-Discúlpame, amor. Te voy a explicar lo que me sucedió.
Nos encontramos y me dijo que sufría de trastorno de personalidad múltiple. Un día era Marcela, pero al otro día era otra persona; y no recordaba nada de sus actos.Me dio lastima y acepte sus disculpas.
La lleve a tomar un helado y la pasamos muy bien juntos.
Al poco tiempo, nos pusimos de novios y tuve que soportar sus ataques de locura. Un dia me trataba bien y al siguiente,me pegaba o se comportaba como si yo fuera un desconocido.
-¡No me molestes mas!¡Eres un cargozo!
-Esta bien, mi vida. Tranquilízate.¿Tomaste la medicación que te dio el psiquiatra?
Estaba enamorado profundamente de ella y no me importaba que me maltratara. Comprendía de que estaba muy enferma y debía ayudarla.
Una tarde la vi yendo al colegio.Llevaba un uniforme escolar diferente.
-¿Que le paso a tu uniforme, Marcela?
-Ya te dije que no me llamo Marcela y sal de mi camino.
Un sábado la invite al cine a ver la película "Crepúsculo".
-Hoy cumplimos seis meses de novios.
-Si-respondí-Por eso tengo una sorpresa para ti- y saque dos anillos de plata.
-¡Mi amor! ¿Que dulce eres!
"Seis meses de amor, confusiones y cachetazos", pensé en responderle.
Pero una noche supe lo que realmente ocurría.Tocaron el timbre. Era Marcela con otra Marcela. No estaba loco; era ella con su doble o su gemela. La otra persona era identica a ella.
-Quiero pedirte disculpas, Mauro.Jugamos contigo seis meses. Ella es Marcia, mi hermana gemela. Nos divertimos contigo, queríamos confundirte y que pensaras de que estaba enferma. Yo era la buena y mi hermana la mala; yo la luz y ella la
oscuridad.
-Soy muy malvada, Mauro. Ya te habrás dado cuenta-agrego Marcia con una sonrisa bastante sádica.
-Mi hermana es "gotica".
-No soy "gótica", soy "darkie"-replico Marcia.
-¡Ustedes están locas!¿Como pudiste ser tan cruel conmigo, Marcela?
Esa noche llore como un niño porque la amaba en serio. pero no tuve otra opción que olvidarla para siempre.
Tiempo después, lei en Internet que no fui la única victima de las gemelas. Ese juego perverso lo llevaban haciendo desde hacia años.
La acompañe a su casa y le di un beso.
-¿Cuando podre volver a verte?
-Emm,mándame un mensaje de texto y arreglamos.
La siguiente semana, iba caminando a la casa de mi mejor amigo y la vi atravesar la plaza. Estaba vestida con pantalones ajustados de cuero, remera negra y tenia el cabello teñido de violeta. Corri y la abrace con mucha euforia.
-¡Que haces, degenerado!-grito y me pego un fuerte cachetazo.
-¡Pero, Marcela...!
La situación me dejo atónito. ¿Por que reaccionaba de esa manera?
Ya estaba a punto de olvidarla, pues llegue a la conclusión de que era una verdadera chiflada.
Una noche recibí un mensaje de texto suyo.
-Amor, quiero verte.
-¿Me hablas en serio? Después del cachetazo que me diste en plena calle.
-Discúlpame, amor. Te voy a explicar lo que me sucedió.
Nos encontramos y me dijo que sufría de trastorno de personalidad múltiple. Un día era Marcela, pero al otro día era otra persona; y no recordaba nada de sus actos.Me dio lastima y acepte sus disculpas.
La lleve a tomar un helado y la pasamos muy bien juntos.
Al poco tiempo, nos pusimos de novios y tuve que soportar sus ataques de locura. Un dia me trataba bien y al siguiente,me pegaba o se comportaba como si yo fuera un desconocido.
-¡No me molestes mas!¡Eres un cargozo!
-Esta bien, mi vida. Tranquilízate.¿Tomaste la medicación que te dio el psiquiatra?
Estaba enamorado profundamente de ella y no me importaba que me maltratara. Comprendía de que estaba muy enferma y debía ayudarla.
Una tarde la vi yendo al colegio.Llevaba un uniforme escolar diferente.
-¿Que le paso a tu uniforme, Marcela?
-Ya te dije que no me llamo Marcela y sal de mi camino.
Un sábado la invite al cine a ver la película "Crepúsculo".
-Hoy cumplimos seis meses de novios.
-Si-respondí-Por eso tengo una sorpresa para ti- y saque dos anillos de plata.
-¡Mi amor! ¿Que dulce eres!
"Seis meses de amor, confusiones y cachetazos", pensé en responderle.
Pero una noche supe lo que realmente ocurría.Tocaron el timbre. Era Marcela con otra Marcela. No estaba loco; era ella con su doble o su gemela. La otra persona era identica a ella.
-Quiero pedirte disculpas, Mauro.Jugamos contigo seis meses. Ella es Marcia, mi hermana gemela. Nos divertimos contigo, queríamos confundirte y que pensaras de que estaba enferma. Yo era la buena y mi hermana la mala; yo la luz y ella la
oscuridad.
-Soy muy malvada, Mauro. Ya te habrás dado cuenta-agrego Marcia con una sonrisa bastante sádica.
-Mi hermana es "gotica".
-No soy "gótica", soy "darkie"-replico Marcia.
-¡Ustedes están locas!¿Como pudiste ser tan cruel conmigo, Marcela?
Esa noche llore como un niño porque la amaba en serio. pero no tuve otra opción que olvidarla para siempre.
Tiempo después, lei en Internet que no fui la única victima de las gemelas. Ese juego perverso lo llevaban haciendo desde hacia años.
miércoles, 22 de octubre de 2014
El regreso de papá
Llovía suavemente y la noche era muy fría. Por la ventana del primer piso de una casa observamos a una adolescente preparándose la cena. Su madre había salido con unas amigas. Si indagáramos un poco sobre ella, descubriríamos que vive con su mamá. Su padre murió. Sin embargo, no existe la certeza de que su progenitor haya muerto, pues un día, hace cinco años, cruzo el umbral de la puerta de su casa y nadie lo volvió a ver.
La muchacha llevaba unos pijamas rosa, pantuflas y una gorra de dormir muy gastada. Termino de preparar su modesta cena, unos sándwiches con una gaseosa.
Termino de comer y fue a sentarse al sillón del living. La penumbra reinaba en ese pequeño ambiente.
Se quedó meditando o tal vez recordando. A esa edad los recuerdos suelen ocupar una pequeña parte de nuestros pensamientos.
Una luz blanca muy intensa ilumino la ventana que daba al balcón.
Era imposible distinguir los objetos. La luz venía desde afuera.
“No existe un farol ni linterna que produzca una luz tan fuerte”, pensó.
Bajó las escaleras y se dirigió a la puerta de entrada y la abrió.
La brillante luz hizo desaparecer la oscuridad de la noche.
Sintió miedo, pues en la calle no había ni un alma.
Miro hacia el cielo y sus ojos no comprendieron lo que estaban viendo. Un objeto plateado con forma de disco, parecido a una seta gigantesca de casi doce metros de diámetro, flotaba sobre su casa.
Intento volver a ingresar a la vivienda pero el pánico la dejo inmóvil.
De la esfera se abrió una escotilla y por una escalerilla metálica, descendió un hombre.
Llevaba una valija y se acercaba lentamente hacia ella.
El disco luminoso desapareció, dejando una estela de humo en el cielo estrellado.
Conocía a ese hombre, pero se negaba a aceptar quién era.
-¡Padre, por dios! ¿Eres tú?
Cinco años después la hija se reencontraba con su padre, ¿Pero qué era ese disco que flotaba inmóvil sobre su casa y esa luz más brillante que el propio sol? Esas respuestas no eran relevantes porque lo único que importaba era que su papá había regresado para compartir junto a ella los mejores años de su vida.
La muchacha llevaba unos pijamas rosa, pantuflas y una gorra de dormir muy gastada. Termino de preparar su modesta cena, unos sándwiches con una gaseosa.
Termino de comer y fue a sentarse al sillón del living. La penumbra reinaba en ese pequeño ambiente.
Se quedó meditando o tal vez recordando. A esa edad los recuerdos suelen ocupar una pequeña parte de nuestros pensamientos.
Una luz blanca muy intensa ilumino la ventana que daba al balcón.
Era imposible distinguir los objetos. La luz venía desde afuera.
“No existe un farol ni linterna que produzca una luz tan fuerte”, pensó.
Bajó las escaleras y se dirigió a la puerta de entrada y la abrió.
La brillante luz hizo desaparecer la oscuridad de la noche.
Sintió miedo, pues en la calle no había ni un alma.
Miro hacia el cielo y sus ojos no comprendieron lo que estaban viendo. Un objeto plateado con forma de disco, parecido a una seta gigantesca de casi doce metros de diámetro, flotaba sobre su casa.
Intento volver a ingresar a la vivienda pero el pánico la dejo inmóvil.
De la esfera se abrió una escotilla y por una escalerilla metálica, descendió un hombre.
Llevaba una valija y se acercaba lentamente hacia ella.
El disco luminoso desapareció, dejando una estela de humo en el cielo estrellado.
Conocía a ese hombre, pero se negaba a aceptar quién era.
-¡Padre, por dios! ¿Eres tú?
Cinco años después la hija se reencontraba con su padre, ¿Pero qué era ese disco que flotaba inmóvil sobre su casa y esa luz más brillante que el propio sol? Esas respuestas no eran relevantes porque lo único que importaba era que su papá había regresado para compartir junto a ella los mejores años de su vida.
jueves, 16 de octubre de 2014
La venganza
El juez Wikfield bajo el martillo y absolvió a los dos acusados. Gritos de desaprobación llenaron la sala. Era una verdadera injusticia.
Había una testigo que había visto a los sospechosos entrar y salir en la casa de Julia Parral, la víctima. Además, esa noche, escuchó fuertes gritos provenientes de esa propiedad. La testigo era una joven que vivía enfrente de la vivienda donde ocurrió el homicidio.
El juez alego que no se encontraron en el cuerpo de la víctima ni fluidos, ni huellas dactilares de los sospechosos.
La señora Nannis apago el televisor. Se sentía indignada por ver el desenlace de ese juicio, transmitido en vivo. Vivía sola desde que enviudo hacia diez años. En el vecindario se decía que practicaba brujería. Ella se defendía diciendo que solo tiraba las cartas y predecía el futuro. Sin embargo, muchas personas aseguraban de que era una mujer malvada.
Se puso su sobretodo negro y salió de su casa. Tomo un taxi.
-Lléveme al cementerio.
-¿A esta hora? Es casi medianoche, señora
El cementerio estaba cerrado; por esa razón tuvo que trepar la cerca. Por su edad no le resulto fácil, pero lo consiguió. Uso unos cajones de madera que le permitieron llegar hasta la parte superior.
Se dirigió a la tumba de Julia Parral. Saco un libro de oraciones y se puso a rezar en un idioma totalmente desconocido.
-¡Te invoco para que regreses y cumplas con tu venganza! La justicia de los hombre te dio la espalda, por eso deberás hallar el camino que te conduzca a la luz.
Carlos Rodríguez, uno de los sospechosos, regresaba con una sonrisa en su rostro a su empleo. Había sido absuelto y se sentía aliviado. No fue tan difícil engañar a la justicia.
Repartía pizzas y tenía que llevar un pedido a un lugar bastante alejado de los suburbios. Miro un mapa y se subió a su motocicleta.
Después de recorrer casi todo ese barrio, encontró la casa. Toco timbre y una adolescente, de quince años de edad aproximadamente, con una capucha negra abrió la puerta.
-Pase, deje la pizza sobre la mesa.
Cuando el repartidor entró, la joven rápidamente, cerró la puerta.
-No cierres la puerta. Ya salgo.
La joven se quitó la capucha y el repartidor profirió un grito de horror.
-¡No es posible! ¡Tú estás muertas!
Julia Parral saco un cuchillo y acabo con la vida del repartidor de pizzas
Camilo reyes, el segundo sospechoso del crimen, se terminó de bañar y se preparó para disfrutar de una buena película. Su mujer salía con sus amigas y se sentía aliviado de gozar de un poco de tranquilidad. Llevaban casi veinte años de casados y la relación no estaba pasando por un buen momento. Celos, mentiras y gritos.
Abrió el refrigerador y saco una lata de cerveza, la llevo al living y se sentó en el sofá. La película estaba por empezar.
En un momento, se produjo una interferencia en el televisor y abruptamente se apagó. Inmediatamente se volvió a encender y una imagen fantasmagórica apareció en la pantalla del televisor.
-¡Dios! ¡Qué está pasando! ¿Tú? ¡Es imposible!
-Fueron muy astutos en limpiar la escena de mi crimen. Engañaron al juez y ahora pagaras por lo que me hiciste- replico la imagen televisiva de Julia Parral
Se produjo una explosión y el fuego se esparció por el living y por todos los ambientes de la casa.
Camilo Reyes y Carlos Rodríguez estaban muerto y el espíritu de Julia encontró, por fin, la paz.
La noticia de la muerte de los dos sospechosos conmociono a toda la comunidad. La policía inició una investigación para determinar si esas muertes tuvieron alguna relación con el veredicto del caso Parral. Sin embargo fue una pérdida de tiempo, pues no descubrieron nada.
La señora Nannis se despertó muy temprano. Todavía no había amanecido. Fue al baño a lavarse los dientes y se sobresaltó al mirarse en el espejo. Julia Parral se encontraba parada detrás de ella.
-¡Julia!
-Ya puedo descansar en paz, señora Nannis. Gracias por su intervención.
Y su reflejo desapareció para siempre.
Había una testigo que había visto a los sospechosos entrar y salir en la casa de Julia Parral, la víctima. Además, esa noche, escuchó fuertes gritos provenientes de esa propiedad. La testigo era una joven que vivía enfrente de la vivienda donde ocurrió el homicidio.
El juez alego que no se encontraron en el cuerpo de la víctima ni fluidos, ni huellas dactilares de los sospechosos.
La señora Nannis apago el televisor. Se sentía indignada por ver el desenlace de ese juicio, transmitido en vivo. Vivía sola desde que enviudo hacia diez años. En el vecindario se decía que practicaba brujería. Ella se defendía diciendo que solo tiraba las cartas y predecía el futuro. Sin embargo, muchas personas aseguraban de que era una mujer malvada.
Se puso su sobretodo negro y salió de su casa. Tomo un taxi.
-Lléveme al cementerio.
-¿A esta hora? Es casi medianoche, señora
El cementerio estaba cerrado; por esa razón tuvo que trepar la cerca. Por su edad no le resulto fácil, pero lo consiguió. Uso unos cajones de madera que le permitieron llegar hasta la parte superior.
Se dirigió a la tumba de Julia Parral. Saco un libro de oraciones y se puso a rezar en un idioma totalmente desconocido.
-¡Te invoco para que regreses y cumplas con tu venganza! La justicia de los hombre te dio la espalda, por eso deberás hallar el camino que te conduzca a la luz.
Carlos Rodríguez, uno de los sospechosos, regresaba con una sonrisa en su rostro a su empleo. Había sido absuelto y se sentía aliviado. No fue tan difícil engañar a la justicia.
Repartía pizzas y tenía que llevar un pedido a un lugar bastante alejado de los suburbios. Miro un mapa y se subió a su motocicleta.
Después de recorrer casi todo ese barrio, encontró la casa. Toco timbre y una adolescente, de quince años de edad aproximadamente, con una capucha negra abrió la puerta.
-Pase, deje la pizza sobre la mesa.
Cuando el repartidor entró, la joven rápidamente, cerró la puerta.
-No cierres la puerta. Ya salgo.
La joven se quitó la capucha y el repartidor profirió un grito de horror.
-¡No es posible! ¡Tú estás muertas!
Julia Parral saco un cuchillo y acabo con la vida del repartidor de pizzas
Camilo reyes, el segundo sospechoso del crimen, se terminó de bañar y se preparó para disfrutar de una buena película. Su mujer salía con sus amigas y se sentía aliviado de gozar de un poco de tranquilidad. Llevaban casi veinte años de casados y la relación no estaba pasando por un buen momento. Celos, mentiras y gritos.
Abrió el refrigerador y saco una lata de cerveza, la llevo al living y se sentó en el sofá. La película estaba por empezar.
En un momento, se produjo una interferencia en el televisor y abruptamente se apagó. Inmediatamente se volvió a encender y una imagen fantasmagórica apareció en la pantalla del televisor.
-¡Dios! ¡Qué está pasando! ¿Tú? ¡Es imposible!
-Fueron muy astutos en limpiar la escena de mi crimen. Engañaron al juez y ahora pagaras por lo que me hiciste- replico la imagen televisiva de Julia Parral
Se produjo una explosión y el fuego se esparció por el living y por todos los ambientes de la casa.
Camilo Reyes y Carlos Rodríguez estaban muerto y el espíritu de Julia encontró, por fin, la paz.
La noticia de la muerte de los dos sospechosos conmociono a toda la comunidad. La policía inició una investigación para determinar si esas muertes tuvieron alguna relación con el veredicto del caso Parral. Sin embargo fue una pérdida de tiempo, pues no descubrieron nada.
La señora Nannis se despertó muy temprano. Todavía no había amanecido. Fue al baño a lavarse los dientes y se sobresaltó al mirarse en el espejo. Julia Parral se encontraba parada detrás de ella.
-¡Julia!
-Ya puedo descansar en paz, señora Nannis. Gracias por su intervención.
Y su reflejo desapareció para siempre.
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